En la noche del miércoles, un vecino, militar retirado de la Armada Argentina (Aviación Naval), de la localidad de Candioti ubicada sobre la Ruta Nacional 11 a unos 20 kilómetros al norte de la ciudad de Santa Fe, salió con su esposa a misa a las 18:30. Al regresar a las 20:00 a su vivienda se encontraron con el interior del inmueble completamente revuelto.
Candioti: robaron de la casa de un militar retirado tres armas de guerra y más de un millón y medio de pesos
Sucedió en ausencia del militar retirado de la Armada Argentina de 76 años. Con su esposa fueron a misa y a su regreso hallaron la casa revuelta.

Por Juan Trento

Ametralladora Browning calibre 30 similar a la secuestrada en la casa de la localidad de Candioti.
Advirtieron de inmediato la ausencia de dinero en efectivo, armas de calibres potentes y de guerra, y munición. Denunciaron el hecho rápidamente a uno de los operadores de la central de emergencias 911. Minutos después, llegaron oficiales y suboficiales de la Comisaría 22°, quienes dialogaron con las víctimas, preservaron la integridad del lugar hasta la llegada de los peritos, buscaron testigos sobre movimientos durante la ausencia de los moradores y constataron la existencia de cámaras de videovigilancia públicas y privadas en la zona.
Armas y dinero robado
Los delincuentes que ingresaron a la vivienda del militar retirado de 76 años revolvieron todas las habitaciones y sustrajeron: una ametralladora calibre 30-30 (similar a la de la fotografía que ilustra esta nota), un revólver calibre 38 Smith & Wesson, un rifle Winchester calibre 44-40 —todas armas de guerra de gran poder de fuego—, un millón y medio de pesos argentinos y 44 mil guaraníes (equivalentes a unos 80.000 pesos argentinos).Peritajes criminalísticos.
La novedad sobre el procedimiento policial y el testimonio de la víctima fueron informados a la Jefatura de la Unidad Regional I La Capital de la Policía de Santa Fe, quienes a su vez notificaron al fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación. Este ordenó identificar testigos entre los vecinos del barrio, secuestrar imágenes de cámaras de videovigilancia públicas y privadas, y realizar peritajes criminalísticos detallados. Este último trabajo estuvo a cargo de los agentes del Área Científica de la Policía de Investigaciones (PDI).